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Esto sonará como un típico cliché, pero lo que más me emocionaba de poder jugar DOOM, es que es un juego con historia y bajo la doble definición de la palabra, creo que debemos recapitular un poco antes de comenzar con el review.  Este juego, original de 1993, fue uno de los primeros FPS (First Person Shooters o Juegos de Disparos en Primera Persona), que junto con el famoso Wolfenstein 3D le dieron una enorme popularidad a este género que aún hoy se ve representado en sagas como Call of Duty o Battlefield, entre muchos otros.

En el primer DOOM, controlábamos a un marine, que sin un nombre en especial, fue llamado por los jugadores como «Doom Guy» y sin mayor explicación, nos embarcábamos en un frenesí de violencia, sangre y destrucción en cada uno de sus niveles, enfrentándonos a una horda de demonios que invadieron una de las lunas del planeta Marte. La historia del segundo no tardó en llegar y en 1994 se lanzó DOOM II: Hell on Earth, que sin mayores complicaciones continuó la historia del primero, ahora en el planeta Tierra, ayudando a los humanos a escapar de ella ya que estos demonios ya había logrado invadirla por completo.  Este fue el primer DOOM que jugué, pero no lo hice si no hasta el año 1999 en el computador con procesador Pentium II de un amigo que me lo prestaba por ratos y aunque habían ya juegos muy superiores (ya existía el primer Half-Life), recuerdo haberlo disfrutado mucho, sobre todo por su tono tan gory y por estar jugándolo en un computador MUY superior a lo que necesitaba el juego.

DOOM

¡PEW PEW PEW! La historia de DOOM II es igual y se ha mantenido durante toda la saga: matar o ser asesinado.

Llegaron luego el DOOM 64 para la consola de Nintendo de 64 bits, que por lo que sé de algunos amigos fue uno de los mejores juegos de 1997 y uno de los mejores en toda la historia de esa consola y finalmente  DOOM 3 en el 2004, además de algunos spin-offs y relanzamiento de juegos de la saga.  Incluso hubo un proyecto al que tentativamente se le llamó DOOM 4, que se canceló en el 2013 y lo único que se dijo en ese momento es que el equipo de trabajo de Id Software seguía trabajando en un nuevo juego de la saga.

Así, muy por encima, esta es la historia de DOOM y de su protagonista sin nombre, del que solo conocemos su rostro por la imagen que iba sufriendo los vejámenes que le propiciaban sus enemigos:

DOOM

Oh you DOOM GUY!

El peso de la historia:

Esos 23 años desde su lanzamiento y el hecho de ser uno de los mayores referentes del género del FPS, son una carga complicada de llevar y más aún cuando la historia que piensas contar no es un remake ni una secuela y simplemente llamas DOOM al juego (aunque muchos insistan en llamarlo DOOM 4).

Pero la historia no son solamente cuántos años tenga el juego, si no su contenido, la trama, el hilo argumental del juego y pues debo confesar que por mi precario nivel de inglés cuando jugué el primer DOOM solo recuerdo tomar el mouse, configurar el teclado para jugar con el WASD y no con las flechas y salir a disparar sin un mayor sentido que el de no dejarse matar.

Este nuevo DOOM del 2016 es una fiel representación de esa violencia sin sentido de sus antecesores y a tan solo 2 o 3 segundos de haber iniciado el juego, ya tenemos una pistola, dos enemigos muertos en nuestro haber, en el siguiente cuarto ya tenemos puesta la armadura y luego de matar a 3 enemigos más, ya tenemos el shotgun, que ha sido el arma más emblemática de toda esta franquicia.

Del inicio de la historia, solo sabemos que nos despertamos en una especie de sarcófago, en una escena bastante ‘gore‘ rodeados de cráneos humanos, sangre, tripas, simbologías alusivas al demonio y que debemos salir disparando a todo lo que se nos atraviese.  Ya durante el desarrollo del juego, sin necesidad de extensas cinemáticas, nos iremos enterando, si lo queremos, de qué es lo que está sucediendo en el planeta Marte y la razón del por qué hay tanto demonio suelto recién salido del infierno.

Para resumirlo, es el año 2095, como era de esperarse la humanidad siguió su crecimiento desmedido, por lo que sus necesidades energéticas aumentaron considerablemente.  En nuestro afán por consumir cualquier tipo de recurso, encontramos  en Marte una ‘apertura‘ directa con el infierno y contrario a lo que una civilización sensata haría, huir de allí, decidimos explorar y ver cómo podríamos explotarla.  Fue entonces la UAC (Union Aerospace Corporation), la que encontró la forma de canalizar la energía emanada desde el infierno y le puso un nombre: Argent Energy.  Esta energía, que tenía además la propiedad de convertir a los humanos en demonios, logró la prosperidad en la tierra, por lo que más y más Argent era extraído, lo que ocasionó que los demonios empezaran a salir del infierno a nuestra realidad.  Ya con estos descubrimientos y viendo que estos demonios eran lo suficientemente poderosos, la conclusión más lógica era que los quisiéramos convertir en armas.  ¿Esa no sería lo que de verdad haríamos los humanos si descubriéramos cosas de este tipo?  Yo creo que sí.

DOOM

Esta guapísima señora es quien pensó que era muy buena idea traer demonios del infierno para convertirlos en armas.

Todo esto, repito, lo podremos saber solo si lo queremos y nos tomamos el tiempo de leer los reportes que nos vamos encontrando dentro del juego, si no, a punta de disparos iremos descubriendo la importancia del Doom Guy dentro de la historia del juego, sin que realmente importe mucho lo que esté sucediendo a nuestro alrededor.

Un nuevo HUD (Head Up Display)

Los puristas dirán que extrañan la barra del antiguo DOOM con toda la información del juego, pero en esta ocasión es mucho más sencilla, limpia y sin obstáculos para dispararle a cuanto demonio se nos atraviese.

DOOM

Sí, vamos a extrañar un poco la carita del Doom Guy cuando toma un ‘Power-Up’, pero en el 2016 se ve mejor el juego así.

Solventando la ausencia de botones numéricos para cambiar de arma, este DOOM (para PS4), tiene una rueda de selección de armas que se abre con el botón R1, acción que además ralentiza un poco el tiempo, como en un ‘bullet time‘ y a veces nos da un segundo para pensar qué debemos hacer.

Algo que me encantó del juego, es el mapa.  No creo recordar un mapa tan útil y fácil de usar en otros juegos, sobre todo porque las áreas de juego son enormes y están llenas de secretos que no podríamos encontrar de nos ser por el.  La opción de zoom y poder girar el mapa es de gran ayuda y aún más que se vayan marcando los sitios que ya hemos recorrido.  Si lo jugaron o lo harán pronto, se darán cuenta de qué hablo.

DOOM

Se nota bastante el trabajo que hicieron para desarrollar un mapa tan útil y fácil de manejar.

Lo mejor de todo, las armas

Nunca he sido muy amigo de los Shotguns en otros videojuegos y la verdad, es el arma que uso cuando las demás se han quedado sin municiones, pero en DOOM es perfecta, su rate de disparo es ideal, el mod del cartucho explosivo es el más divertido del juego y lo mejor, no hay que estarlo recargando cada 12 disparos.  Al final del juego, la cantidad de enemigos que eliminé con ella fue el mayor de todos, superando con creces las demás armas y si Gordon Freeman, Tomas Sevshenko o John «Soap» McTavish me vieran usándola tanto, seguramente se extrañarían.

Rifles de Plasma, Cañones Gaussianos, RPG’s, Gattling Guns, Shotgun de Dos Cañones e incluso hasta nuestros propios puños son las armas regulares en el juego, aunque lo realmente divertido -aunque costoso y con muy pocas municiones disponibles- son la motosierra y la BFG9000 (Big Fucking Gun -en serio- o Bio Force Gun -es mejor el otro).  La primera, con una munición que gastamos dependiendo del enemigo que estemos destrozando (entre más grande, más consumo), pero que nos va a arrojar municiones para nuestras otras armas y la segunda, un arma tan Fucking Big que si la utilizamos bien, acabará con todos los enemigos que estén frente a nosotros.

Un nuevo modo de combate

Si bien es muy divertido reventar demonios y dejarlos embadurnados en las paredes, también es muy entretenido ablandarlos con un par de escopetazos y activar en ellos el modo Glory Kill, que a mi me gusta llamar «te voy a partir la mandarina en gajos«.  En este modo, los demonios entran en una especie de ‘mareo’ que les impide moverse y brillan de color azul y naranja, así que solo debemos acercarnos a ellos y con el botón de acción (R3 en el caso del PS4), destrozarlos con nuestras propias manos.

DOOM

¡Este es un Glory Kill sencillo para no ‘spoilear‘ los que son más brutales!

En cuanto esto se anunció, hubo algo de preocupación dentro del fandom de DOOM, ya que se pensó que se trataba de un modo de combate con botones que tienen juegos como God of War o The Force Unleashed, en el que el enemigo entra en un letargo y eso nos permite combatirlo con triángulo, cuadro, círculo o equis (en el caso de PlayStation), pero no, este Glory Kill es muy rápido y muy variado, por lo que si eliminas con él a varios enemigos iguales seguidos, cada muerte será gloriosamente diferente.

Un nuevo DOOM

Obviamente, luego de tantos años y de ver la evolución que han tenido los videojuegos, este DOOM no podía vivir solo de la nostalgia y su violencia desenfrenada, así que incluye, como ya lo mencioné, mods en sus armas que se consiguen en el juego buscando unos pequeños robots flotadores que nos permiten seleccionar a qué arma se los queremos poner, llevando cada una dos de ellos.  Estos mods se actualizan y se van haciendo más poderosos con unos puntos que nos dan para las armas y que vamos consiguiendo a medida que vayamos eliminando enemigos, así que mi recomendación es no dejar ninguno vivo y explorar el mapa lo más que podamos para partirle la mandarina en gajos a todos los que podamos.

DOOM

Tener la capacidad de subir de nivel al Doom Guy es algo nuevo en esta saga.

Otra novedad en el juego es que utilizando unos chips que encontramos en las armaduras de otros militares, quienes al estar espectacularmente muertos, ya no las van a necesitar, así que Doom Guy las toma para mejorar sus condiciones físicas, las de exploración del entorno, mejorar el tiempo de recarga de las granadas y demás habilidades que al inicio del juego no las necesitamos tanto, pero que luego si serán absolutamente necesarias para poder superar el juego.

Algo nuevo -en la franquicia, más no en los videojuegos- es que a medida que vayamos explorando los mapas, nos vamos a encontrar unas ‘runas’  que al interactuar con ellas nos van a permitir realizar unas pruebas cortas que pueden ser eliminar el mayor número de enemigos con cierta arma, en determinado tiempo, en cierto orden y bajo ciertas circunstancias.  Las primeras son muy fáciles, pero luego van poniéndose más y más complicadas, aunque la recompensa por terminarlas son bastante interesantes.  Al completar las pruebas, podremos poner en nuestro traje hasta 3 runas distintas, cada una con características diferentes.  Mis tres elegidas fueron Armored Offensive que permite obtener puntos de armadura cuando hacemos un Glory Kill, Vacuum que aumenta el rango de absorción de ítems y Ammo Boost que aumenta la munición que sueltan los demonios cuando se les hace un Glory Kill, así que si bien no son absolutamente necesarias para poder avanzar en el juego, si nos harán la vida más fácil.

DOOM

Los ‘trials’ de estas Runas nos quitarán mucho tiempo, pero la recompensa por cada una valdrá la pena.

Y finalmente, están los Argent Cells, unas esferas que contienen energía pura extraída desde las mismísimas entrañas del infierno y que nos permiten actualizar nuestros puntos de salud, armadura y munición, convirtiéndonos en un verdadero problema para los demonios que nos encontremos en el camino.  Mi recomendación es actualizar primero salud, luego munición y por último armadura, en ese orden y empezando de nuevo cada vez, hasta llegar a los 4 puntos adicionales que tiene cada una (son cinco en total).

La simpleza de los grandes detalles:

Estando en el tercer nivel y en mi afán por ir a conseguir una armadura, me caí en el hierro fundido y al morirme en el, tuve que parar el juego, aplaudir y tomar una captura de video para mostrarles esto:

DOOM

¡Solo por esto, el juego merece ser uno de los mejores del año!

Terminator 2 es una de mis películas favoritas y la que más veces me he visto en la vida, así que este homenaje a la muerte del T-800 entra en mi listado de los mejores easter-eggs en la historia de los videojuegos.

Otro detalle que me encantó fue en el momento en que me encontré este Doom Guy pequeñín:

DOOM

¡Este puede ser el bro-fist más épico en la historia de los videojuegos!

Es realmente difícil de encontrarlo y solo se puede lograr cuando hemos dominado el doble salto, así que hay que repetir este mapa para poder localizarlo, pero vale la pena.  Estos ‘juguetes’ del Doom Guy desbloquean el arte de algunos personajes del juego que podemos ver en el menú de inicio justo cuando seleccionamos si continuamos con la misión actual o si queremos repetir alguna otra.

Pero no, no todo es bueno:

Es de admirar el tamaño de los mapas, pero si cansa un poco el pasar de cuarto en cuarto plagado de demonios, destruir los nidos demoníacos que construyen los demonios con restos de cuerpos humanos (¡Gory!), ver como el cuarto se llena de más demonios, matarlos y así poder seguir adelante.

Digamos que no es tan repetitivo como parece, ya que al ir avanzando en el juego encontramos nuevos demonios con los que acabar y la variedad de estos eventos y su dificultad se van haciendo cada vez más notorias, pero lo bueno de estos juegos es el factor sorpresa, el encontrarse de frente con un enemigo al que no esperabas y llevarte un buen susto.  DOOM no lo logra y es un juego sin sobresaltos, sin sorpresas, sin regadas del jugo o de la gaseosa que nos estemos tomando porque nos encontramos de frente con un enemigo que supere el tamaño de la portada (ejemplo que pongo porque esto me sucedió con el primer Dead Space).

Sus defensores a ultranza dirán que DOOM no es un Survival Horror y que la saga nunca lo ha sido, pero si pusieron tanto detalle sangriento en la creación de los mapas, pudieron haber pensado en el factor sorpresa.

Otra queja sobre la que he leído y escuchado bastante, es la duración del modo campaña.  Es cierto, uno puede iniciar un mapa y terminarlo en muy poco tiempo si lo único que hace es exterminar demonios.  Pero si se dedica a encontrar todos los secretos de cada mapa, cada chip de soldado muerto, cada ítem de información, cada uno de ellos nos tomará un buen tiempo terminarlo.  Creo que la queja tiene su fundamento en que el juego es bastante divertido y uno puede sentir que es muy corto.

Lo que me faltó por explorar:

Debido a que tengo vencido el Plus (U_U’), no he podido jugar el multiplayer, aunque la crítica dice que no me estoy perdiendo de gran cosa.  Tampoco soy muy amigo de los juegos que tienen un multiplayer para evitar se aplastados por la prensa y los gamers.  En el caso de DOOM creo que es más un relleno.

DOOM

Aquí debería haber una imagen del multiplayer, pero en vez de eso, mi PS4 me recuerda que debo gastarme $49 USD en el Plus para poderlo jugar.

Tampoco he probado muchos de los Snap Maps y aunque esta opción sí me parece atractiva, los mapas que he jugado no me han parecido ni difíciles ni elaborados.  Obvio, esto no es un Super DOOM Maker, pero seguramente con el tiempo habrán mejores mapas dentro de los resaltados por los creadores del juego y los mismos jugadores.

En conclusión:

DOOM nos deja una muy bonita enseñanza sobre los peligros de ponerse a molestar a los demonios en su propio hogar, recordando las sabias palabras de mi abuela «el que está quieto, se deja quieto», con la gran ventaja de que estas enseñanzas vienen acompañadas de horas y horas de un glorioso entretenimiento cargado de sangre y tripas de los pobres demonios que se nos atraviesen.

No sé si interpretar esto como una lección sobre la explotación de recursos naturales (en este caso sobrenaturales), pero creo que ya sería hilar demasiado delgado.

Es un juego divertido, que cumple lo que en ningún momento prometió y puede dejar bastante satisfechos a quienes han seguido la saga durante varios años y que tal vez, TAL VEZ, por miedo a las críticas, se le invirtió tiempo en un multiplayer que le sobraba, en un esfuerzo que pudo haberse enfocado más en el modo historia.

Calificación general: 8 sobre 10.

Si bien me pasé el DOOM en el nivel de dificultad Hurt Me Plenty, aún hay otros tres niveles Ultra Violence, Nightmare y el nuevo Ultra-Nightmare aunque no prometo que pueda pasármelos todos.  Soy demasiado torpe a veces y caigo mucho en los precipicios, como para intentarlo con el Ultra-Nightmare, pero sí es seguro que este sea uno de esos juegos que re-visito de nuevo con frecuencia.

¿Ustedes son fanáticos del DOOM? ¿Ya jugaron este nuevo DOOM? Si lo hicieron ¿qué les pareció? ¿Piensan jugarlo? ¡Déjennos sus comentarios!

¡Gracias por leer!

@alejoserrano

 

Este review se hizo con una versión física de DOOM para PlayStation 4 comprada por mi donde el buen Gafas en Sanandresito.

 

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